A mediados de los años ’50, Ernesto Di Fiore, que tenía particular imaginación y manualidad para la construcción in c.a., proyectaba y empezaba a construir sus primeros hornos prefabricados.
Construidos en el taller artesanal debajo de su propia vivienda, los primeros hornos se vendieron a las familias locales. Desde el principio, comparados con las viejas estructuras de ladrillos, resultaron ser sencillos de montar, baratos, funcionales y sobre todo cocían estupendamente pan, pizza y muchos otros alimentos.
Taller artesanal “Di Fiore”. Cupra Marittima, años ’50.
A mediados de los años ’60 aparecían en la costa Adriática las primeras pizzerías con horno de leña y la empresa “Di Fiore” construyó, con la ayuda de los propios “pìzzaioli”, un tipo de horno especifico para esta particular utilización.
Gracias al éxito de estos hornos y a la creciente demanda, los hijos de Ernesto, Giorgio y Alessandro, construyeron en el año ’74 una nueva nave donde empezaron la producción en serie.
Valiéndose de la experiencia acumulada en el curso de los años, el horno “Di Fiore” ha evolucionado mejorando en primer lugar la calidad del material refractario utilizado y luego ofreciendo al cliente un horno listo para su utilización y por fin un horno alimentado con gas y con control automático de la temperatura.
Hoy, después de 45 años y tres generaciones, los hornos “Di Fiore”, se han vuelto sinónimo de calidad y ahorro, apreciados en todo el mundo, dan a conocer la bondad y la genuinidad de la verdadera pizza italiana cocida con el horno de leña.